Fabrica tus propias macetas

¡Hola!

Seguramente os pase que a medida que uno va recolectando, recopilando o incluso acumulando plantas en la terraza, ésta termina pareciendo más un mercadillo de oportunidades que un lugar de reposo y disfrute. Macetas de plástico, de arcilla, naranjas, negras, verdes, pequeñas, grandes, con plantas sin plantas... un auténtico pupurrí.

Pues bien, hay una solución para todo esto y además es sencilla, aunque requiere algo de tiempo, maña y como en todo: ganas.

Hoy nos ponemos con las manos en la masa, y nunca mejor dicho, porque vamos a preparar macetas nosotros mismos ni más ni menos que cemento. Un material, barato, que unificará nuestra terraza dandole un aspecto rústico y lleno de originalidad.


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 Hasta aquí macetas pequeñitas hechas con bricks de leche, botellas de refresco, vasos, etc, pero ¡ojo! que las opciones son infinitas: cubos de pintura, de aceite, o incluso cubos preparados expresamente como moldes llegando hasta a los encofrados...

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¡Dejad volar vuestra imaginación!
Podéis usar moldes de silicona hechos para el horno con la ventaja de que no tendréis que romperlo al desmoldar, basta que echéis un poquito de aceite antes de echar el cemento. También podéis pegar en el recipiente exterior y por la cara interior del mismo alguna hoja con una buena nerviación de esta manera quedará marcada en la maceta pareciendo un fósil... hay mil posibilidades.

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¿No creéis que es una idea genial?
Y a vosotros ¿qué se os ocurre?

Por ahora nosotros nos hemos conformado con utilizar unas cuantas macetas de plástico a las que hemos cubierto el fondo con un trozo de cartón de tetra brick cortado con forma circular para impedir que se salga por los agujeros del drenaje. ¡Y este es el resultado!



Hoteles para los insectos

 
Hotel de insectos en el Jardín de Luxemburgo de París






   Ya anteriormente en el blog hemos dejado constancia de lo beneficiosas que son diferentes especies de insectos (abejas, abejorros, luciérnagas...). Y no solo ellas, hay infinidad de especies de insectos en nuestro entorno que desconocemos y que juegan un papel importantísimo en la polinización de nuestras plantas, por no hablar del gran beneficio previniendo y controlando la expansión de distintas plagas, sin la necesidad de recurrir a pesticidas y demás arsenal contaminante.

Hotel de insectos, integrado en las calles de París
   La figura de un hotel para insectos está francamente desarrollada en Centroeuropa y Gran Bretaña, ante la problemática que derivó la grave desaparición de insectos en bosques muy tratados por la mano del hombre. Ahora comienza a dejar verse en también en parques y jardines de medio mundo como una idea genial destinada a facilitar un refugio lleno de habitaciones preparadas para darles cobijo en la época invernal, cuando más vulnerables son al no encontrar árboles muertos o suelos sueltos de una forma fácil y natural.


   Un buen hotel de insectos no está destinado a un insecto en particular, sino que cumple la función de diversificar al máximo la oferta para llegar al máximo espectro de insectos posible. Por ejemplo y como ya sabemos, sólo una pequeña parte de las abejas o abejorros que existen viven en grandes colmenas. La mayoría de ellos son solitarios y pacíficos (no son agresivos al no tener colmena que defender, y solo en caso de que su vida corra peligro usan su aguijón), y excavan agujeros en el suelo para pasar el invierno y hacer su puesta. Otros muchos aprovechan los tallos huecos, otros se hacen su propia celda con un poco de barro, y otros simplemente se ocultan entre la hojarasca. Es el caso también de las mariquitas, que pasan el invierno hibernando ocultas entre las hojas secas esperando a que pasen las inclemencias meteorológicas... ¿te habías planteado antes que al quitar la hojarasca de tu jardín, quizá estés eliminando de paso un aliado depredador tan maravilloso como este? Pero no queda ahí la cosa, porque hay muchos otros insectos beneficiosos a los que un hotel podría ayudar, como algunas mariposas, escarabajos, crisopas, arañas, libélulas, tijeretas... Puedes tener localizado así todo un mundo en conexión, para poder observarlo y aprender de él, dando un cierto equilibrio a tu jardín. ¡También puedes atraer a animales anfibios como ranas, tritones o erizos si dejas a ras de suelo piedras y raíces!


   Con suerte algunos de nuestros inquilinos estarán tan contentos que usarán el hotel para largos periodos, desarrollándose los huevos, pasando por la fase larvaria, y hasta la edad adulta. Naturalmente no podemos controlar por completo qué tipo de insectos visitarán nuestro hotel, incluso puede darse el caso de depredación entre inquilinos, pero al menos sí sabremos que estamos dando una oportunidad a muchos que, de otra manera, tendrían muy difícil la supervivencia ante la falta de madera muerta y hojarasca. Ten por seguro que no todas las especies de insecto utilizarán hábitats artificiales. Y dentro de las que sí lo utilicen, cada especie tendrá diferentes requisitos de anidación (tal y como lo hacían los pájaros en las cajas nido, ¿os acordáis?). Con el tiempo, podremos irnos dando cuenta de cuales son los lugares preferidos de nuestros amigos favoritos... pero recuerda siempre que todos son necesarios, y que a la larga favorecer sólo una especie puede ser un error.

   Algo de lo que todos hablan y hacen ver es que este invento fascina y engancha. No ya sólo por el éxito en la polinización de tus flores y hortalizas, o porque sea siempre bonito en nuestro entorno, sino que es enormemente didáctico para niños y adultos como actividad al aire libre. Este quizá sea el mayor valor del hotel, como elemento educativo para escuelas y jardines públicos, una forma atractiva de explorar el mundo de los insectos de jardín y su importancia real.


Hotel de insectos, en el Jardín de Plantas de París





   Naturalmente puedes buscar en tiendas especializadas y comprarte un sofisticado hotel para insectos en tu jardín, pero nosotros aconsejamos hacernos uno nosotros mismos, ya que la experiencia en sí misma es de largo mucho más gratificante y puedes dar rienda suelta a tu vena artística y focalizarlo también como elemento decorativo. Y una vez más, como ya vimos con las cajas nido y comederos para pájaros, podemos hacerla sin mucho esfuerzo y utilizando únicamente materiales reciclados; madera de pallets para la estructura y una rejilla de gallinero para sostener todas las "habitaciones" en su sitio además de evitar la predación por parte de los pájaros, y para el interior buscaremos ramas secas, cabezas de cardo secas, piñas, cortezas, cañas o bambú, hojas, musgos y líquenes, pequeños troncos que perforaremos con agujeros de varios diámetros y profundidades... Aquí ya entra la imaginación de cada uno. Pero eso sí, es importante utilizar maderas no tratadas... ¡podrían desprender a la larga productos químicos que matasen a nuestros nuevos vecinos!
   Pero, ¿cómo hacer un hotel de insectos? No hay misterio ninguno, tu coge los listones de los pallets, e imagínate lo que puedes sacar de eso. En realidad es como hacer una caja poco profunda con pequeñas estanterías, en la que luego encajarás todo el material antes comentado que conformarán las "habitaciones" de nuestro "hotel". Lo importante es la idea, tener claro lo que uno quiere... el resto, es cortar y clavar ;)

   Te exponemos a continuación algunos proyectos simples. Pero si no es lo que buscabas, y no te inspiran... ¡no dudes en buscar por la red! Está plagada de ejemplos alucinantes, que de seguro te enamorarán. ¿Te acuerdas del Jardín de Luxemburgo que hace poco visitamos en París? ¡Era un buen ejemplo de ello!

A   Un hotel asequible pero de lujo sería el que nos plantean desde la página de thegreenlever, altamente recomendable para proyectos DIY. En él se exponen con detalle todos los materiales a utilizar (1 y 2), cómo realizar el claveteado a escuadra (3 y 4) así como la disposición del material interior (5, 8 y 9) y acabado en el tejado (6) y en la espalda (7). El resultado final es increíble (10).


Modelo propuesto por thegreenlever (vía)
B   Otro modelo similar es el que nos plantean desde la asociación Nature Kenya, en asociación con la National Geographic: 
 

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C   El tercer proyecto que os presentamos a continuación nos explica los diferentes tipos de texturas y materiales utilizados, destinados a los distintos tipos de insectos a hospedar. Puedes verlo más desarrollado en la página ideas sostenibles, que en sí misma marca también un referente para todo aquel maniaco del bricolaje y el jardín.
 

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siendo;

1. Paja o madera: proporcionan abrigo, óptimo para las crisopas, cuyas larvas se alimentan de plagas como pueden ser pulgones, cochinillas, moscas blancas, o huevos de ácaros.

2. Cañas de bambú, que proporcionan refugio para abejorros y abejas solitarias que polinizan las primeras flores de los árboles frutales, ya en el mes de marzo.

3. Macetas colgadas boca arriba y llenas de heno; atrae tijeretas que gustan de plagas como los pulgones.

4. Tablas de madera apiladas tras una rejilla, aptas para insectos xilófagos que intervienen en la descomposición de la madera muerta.

5. Los troncos agujereados son un refugio muy apreciado por muchos polinizadores, como las abejas y las avispas solitarias, cuyas larvas se alimentan de pulgones.

6. Los haces de varillas de médula de escaramujo, rosa, baya del saúco o cañas, proporcionan un refugio perfecto para los sírfidos y otros himenópteros.

7. Ladrillos: son apreciados por abejorros y abejas.

8. Pequeñas maderitas superpuestas unas sobre otras atraerán a mariquitas que vienen a pasar el invierno. Sus larvas consumen una gran cantidad de pulgones. Algo similar podríamos conseguir haciendo pequeñas ranuras en nuestras maderas planas.

D   Pero hay otros modelos mucho más sencillos, por si lo que queremos es hacer uno para un espacio reducido, o "para ver cómo resulta" antes de lanzarnos con un proyecto mayor. En este caso, bastará con hacer una pequeña caja o estructura de madera rudimentaria, y rellenarla con el material apropiado. Otro tipo también muy sencillo y efectivo aunque quizá no tan vistoso consiste en apilar pallets completos, e insertar los distintos tipos de materiales en su interior. Tiene la gran ventaja de hacer a los anfibios del lugar partícipes de nuestro proyecto. 



Distintos tipos de hoteles para insectos (Vías 1, 2 y 3)

   El lugar ideal para su colocación será en un lugar soleado, aunque siempre protegido de la intemperie, y relativamente cerca de las flores silvestres, árboles y arbustos de los que posteriormente se alimentarán. Por ejemplo así de paso también facilitaremos los numerosos viajes de algunas abejas hembra que pondrán un huevo en cada pequeño agujero, pero siempre acompañado de la cantidad de polen y néctar necesaria para el temprano desarrollo de su descendencia antes de cerrar la celda, lo que le llevará en torno a unos treinta viajes para cada una.

   Un hotel de insectos necesita también de cierto mantenimiento. Así, a los dos o tres años convendría renovar o limpiar a fondo las "habitaciones" interiores para evitar la proliferación de parásitos o enfermedades en los insectos.

   Es importante cerrar con una malla el hotel de insectos, ya que así impediremos que algunos pájaros tomen nuestro invento como un maravilloso restaurante. Y recuerda que la plantación de flores resulta a la larga el mejor método para atraer enemigos naturales de las plagas de jardín, además de agentes polinizadores. Las corrientes modernas no conciben un jardín sin alegres mariposas ni mariquitas, resultan ser tan importantes como las propias flores. Es por ello que, poco a poco, los pesticidas dejan de tener sentido en nuestros jardines.


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Comederos para pájaros II; Un comedero hecho con madera de pallets










   Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma. Algo así debió pensar el primero al que se le ocurrió hacer un comedero de pájaros para observar tranquilamente desde su hogar a los pequeños paseriformes. Pero en plantarteentuoasis somos muy listos y ya sabemos que esto de los comederos va más allá de una bella estampa para conocer a nuestros graciosos vecinos, y es que supone un aporte que puede resultar esencial para la supervivencia de muchos individuos en invierno.

   Ya en nuestro post  anterior de comederos para pájaros, así como en el de cajas nido, vimos multitud de estructuras caseras que podríamos hacer nosotros mismos con poco esfuerzo y sin casi medios, y que nos asegurarían un resultado sorprendente. Hoy nos vamos a centrar un poco más en cómo hacer un comedero de jardín al uso, a partir de las maderas de un pallet de esos que puedes ver cada día por ahí tirados por la calle, y con la ayuda de una sierra de calar y algo de paciencia. Claro que lo puedes hacer con maderas de cualquier otro tipo, pero nosotros optaremos hoy por la opción más económica.
Comedero para pájaros


   Lo primero de todo será desclavar el pallet y obtener los listones, apartando los que menos agujeros o defectos tengan para poder usarlos. Si tienes chimenea, ya sabes lo que hacer con el resto que has ido desechando.
Comedero para pájaros plano

   Estas son las medidas en centímetros de las piezas que vamos a usar. Son medidas válidas aunque sería bueno tomarlas como orientativas; puedes irlas cambiando y variando a base de lija y serrar según tus preferencias o el comedero que tengas en la cabeza.

Comedero para pájaros


   Una vez que ya están todos los preparativos sobre la mesa, a continuación ya toca ponerse  manos a la obra y coger la sierra para cortar las distintas piezas. Como no tenemos tablones anchos, tendremos que unir distintas tablillas tanto para el tejado como para el suelo del comedero. Lo haremos haciendo taladros en los cantos, para unirlos con espiguillas y encolando las partes. Apretar bien con los sargentos o lo que tengas a mano, y dejar secar así al menos 24 horitas.

Comedero para pájaros


Comedero para pájaros




   Cuando ya tengas el suelo listo, deberás cortar los topes para éste y unirlos de igual manera, para que con el aire no se vaya volando la comida que pongas luego. También puedes ayudarte y fijarlo más firmemente con tornillos para darle más estabilidad.







   Una vez que tengas cortadas todas las piezas, líjalas para que no tengan astillas o bordes muy angulosos. Si tienes una lijadora genial, y si no, con paciencia todo se consigue. Cuando ya las tengas a tu gusto puedes darles una capita de aceite de linaza, que es un producto natural que te protegerá las piezas para prevenir el moho y del desgaste por pasar mucho tiempo en la intemperie.

   Ya tienes la base, no? ¡Pues vamos a atornillar los laterales! Fíjalos bien hasta que quede estable, tal y como ves en las fotos. A la hora de cortar las tablas que van a ir en lo alto del tejadito, recuerda que las tendrás que cortar a inglete, para que quede posteriormente una bonita terminación. Si no, siempre podrás coronarlo con una pieza de cuero que disimule la terminación.

   
Comedero para pájaros





   Bueno, ya lo tenemos aquí, nos quedó bonito, ¿verdad? Ahora ya sólo queda ver la opinión de los invitados, que no tardarán. Pero si lo tuyo no es el bricolaje y lo ves un poco complicado, no te preocupes. ¡Recuerda que puedes hacerte un estupendo comedero con una botella de plástico o con un brick de leche! Y si no te lo crees… estate atento a nuestro blog ;)



Comedero para pájaros



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   Y si te has quedado con ganas de saber más, puedes echar un vistazo a los post anteriores sobre cajas nidos y comederos. ¡Todo un mundo por descubrir!
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Cajas nido para murciélagos


 
Rhinolophus ferrumequinum (vía)
    Uno de esos momentos que se me han quedado grabados en la retina fue, sin duda, el día en que al entrar en una ruinas por el monte nos topamos cara a cara con unos murciélagos grandes de herradura (Rhinolophus ferrumequinum). Es una pena que no sólo este quiróptero, sino que multitud de las especies que habitan con nosotros, estén en franco declive. Y la razón una vez más no hay que buscarla muy lejos, basta con mirarnos el ombligo,  ya que la principal causa no es otra que la desaparición o alteración de refugios diurnos, así como la reducción de las presas que suponen su alimento potencial por el uso indiscriminado de pesticidas.

   Estos mamíferos tan curiosos y tan desconocidos tienen costumbres nocturnas y crepusculares, por lo que durante el día buscan cobijo en lugares resguardados, tranquilos, oscuros y frescos, tales como cuevas, hendiduras, huecos de árboles viejos o muertos o, en ambientes más antropizados, grietas y huecos en edificios.



   De las más de mil cien especies que se distribuyen por todo el planeta excepto la Antártida, sólo tres sudamericanas son hematófagas. Pero esto, junto con sus hábitos nocturnos y aspecto un tanto singular, ha hecho volar la imaginación de los hombres a lo largo de su historia, y suelen asociarse a leyendas siniestras y terroríficas. Nada más lejos de la realidad, ya que aunque desde siempre hayan suscitado recelos en el ser humano (¡hasta en la Antigua Roma se consideraba que por naturaleza estaba relacionado con el demonio!), hay que decir que todas las especies que habitan nuestras latitudes son específicamente insectívoras, y por tanto beneficiosas para el hombre al ser un claro aliado controlador de plagas. ¡Si ya los árabes los criaban para tener a raya a los mosquitos en sus preciados jardines!


   Quizá sean los chinos los únicos que tradicionalmente han sabido verlo, ya que allí la figura del murciélago es símbolo de felicidad y bonanza. Muchas tribus caribeñas consideran al murciélago como un espíritu protector de sus hogares durante la noche, y está prohibido el darles caza. También en México, donde era venerado como un dios, una vieja leyenda oaxaca cuenta cómo el murciélago fue una vez el ave más bella de la Creación, habiéndose confeccionado un hermoso plumaje  multicolor con las distintas plumas de los pájaros más bellos. Pero fue su vanidad la que supuso su perdición, y la que hizo que el Creador desnudase su cuerpo, a modo de escarmiento.

   Otra excepción la forman las numerosas leyendas que existen en torno a la figura de Jamie I El Conquistador y los murciélagos. Una de ellas cuenta que fue precisamente un murciélago el que salvó la vida del rey durante la reconquista de Valencia, al cruzarse aquel en la mortal trayectoria de una flecha que iba destinada al monarca. Otra, que fué un murciélago el que, golpeándose contra un tambor, avisó del ataque nocturno del ejército moro contra sus tropas, que dormían acampadas a las puertas de la ciudad. También un profeta árabe de aquella época predijo que, mientras el murciélago pudiera sobrevolar todas las noches Valencia, ésta se mantendría en poder musulmán. Y fué la noche antes de la toma de Valencia en la que precisamente ese afamado murciélago se posó feliz sobre la tienda del rey, augurando el triunfo cristiano. Sea como fuere, consecuencia de todo aquello es que el murciélago está presente en blasones y escudos manchegos y levantinos desde entonces y hasta ahora, cosa que muy poca gente recuerda. Pero no podemos negar que, en general, se ha asociado al murciélago con la brujería y el diablo, y mucha culpa puede tenerla el hecho de que en tiempos del barroco se los consideraba símbolo del anticristo. Por no hablar ya de la novela “Drácula” de Bram Stoker.


Vistosa fachada del ayuntamiento de Valencia (Vía)

    Puestos a tumbar mitos, hay que decir también que la posibilidad de que te contagie un murciélago por la rabia es casi nula, y siempre inferior a la de que te contagie otra persona de un mordisco (si quieres mirar mal a alguien por eso, empieza por tu amigo el del bar). Si entran en una casa, la muerte no va a estar al acecho sólo por ello. Su paso no es presagio de mal tiempo ni de mal augurio. Y por supuesto si tienes la mala suerte de que se te enrede un murciélago en el pelo, ni te acontecerá un mal de amores, ni se te caerá el pelo, ni será consecuencia de tu condena eterna, tal y como dicta la tradición irlandesa. La mala suerte será para el pobre murciélago, que tendrá que mejorar sus dotes de ecolocalización.



   Una vez que ha quedado claro lo injusta que ha sido la historia con ellos, y que no aportan otra cosa que no sean beneficios al ser humano, podemos pasar a analizar los numerosos modelos de cajas nido existentes adaptadas para murciélagos. No hay más que echarle un ojo a estas que nos enseñan nuestros amigos Jordi Baucells y Jordi Camprodon entre otros, en su Guía de cajas nido y comederos, un libro altamente recomendable para todo aquel que guste de este mundillo de las cajas nido, lleno de datos prácticos y estadísticas feraces desde sus experiencias en Cataluña.


    Ahí podéis ver el modelo Chirotteri, que fácilmente puede hacerse en casa con unas cuantas tablas. En el fondo no es sino una adaptación de la caja nido para paseriformes que ya vimos anteriormente en este blog, salvo que hay que tener en cuenta ciertas especificaciones para tan especiales huéspedes.

   La mejor entrada posible será la entrada inferior en forma de ranura rectangular y estrecha, para minimizar al máximo la entrada de luz y evitar que la hospeden otras especies. No te preocupes por lo angosto que resulte ser el cubículo; son animales gregarios y no les importa estar un poco apretujaditos. Como nuestros amiguitos se colgarán del techo o de las paredes de la caja, éstos tienen que ser superficies rugosas, de ahí las fisuras horizontales marcadas por el interior de la espaldera y del frontal. Otra posibilidad para estas superficies interiores sería usar un material aislante térmico y rugoso como es el corcho. Nunca utilices pegamentos o colas para las uniones, ni pintes la superficie con pinturas o esmaltes sintéticos. Si quieres proteger la madera, usa aceite de linaza.

  La altura ideal a la que colgar la caja nido variará entre los 3 y los 6 metros de altura, frente a lugares no muy expuestos pero abiertos para que los murciélagos puedan emprender el vuelo sin complicaciones. A la hora de la revisión anual del nido para su limpieza o posible marcaje, nunca molestes a los inquilinos ya que esto podría derivar en un abandono del nido. La mejor época quizá sea a principios de primavera, para evitar despertarles de su letargo invernal. A la hora de ponerse manos a la obra, todas las normas que ya dimos para las cajas nido para aves siguen vigentes, tanto a la hora del claveteado como su posición y colocación en árboles y fachadas.

   Aquí dejamos otro modelo que nos brinda el estupendo "Manual para el Voluntariado para construcción de cajas nido Volcam 2010". Resulta un poco menos sofisticado y al alcance de todos. 

Murciélagos comunes (Pipistrellus pipistrellus(Vía)






Cajas nido I

¿Y por qué?
    Si te has planteado alguna vez o estás pensando en poner una caja nido en tu jardín, no te lo pienses más. Como diría aquel, nos sobran los motivos. Un poco por lo mucho que te aporta tener tan agradables vecinos, un poco por el medio ambiente ya que son un control biológico de plagas inigualable, y un poco también por ellos mismos, que le dan color a este mundo nuestro. 

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   Es un hecho constatado que las poblaciones de paseriformes están en franco retroceso. Las razones son varias, empezando por el uso de pesticidas que hace que haya una enorme disminución de su alimento directo, hasta el hecho de la pérdida de su hábitat. Es por ello que, uno de los grandes problemas al que se enfrentan las aves insectívoras en ambientes más o menos antropizados, es la escasez de troncos con huecos y árboles longevos o decrépitos que aporten cavidades o diferentes texturas naturales, que de otra manera serían muy frecuentes en un ecosistema natural. Cuando uno tiene un jardín y se le muere o troncha un árbol, lo primero que hace es quitarlo porque le hace feo. Y ese feo elemento es, casualmente, el único hábitat que multitud de especies tomarían como lugar idóneo para cobijarse o en el que llevar a cabo una puesta con aceptables posibilidades de éxito. 

   Es por eso que las cajas nido toman un importante papel en lugares manipulados por la mano del hombre, no ya sólo en parques junto a inmensos edificios, sino también en masas de estructura regular repobladas con coníferas, que tan frecuentes fueron en nuestro país en un pasado no tan lejano.

Tipología: caja Buzón.

   El modelo variará sustancialmente en función de los requerimientos de la especie que se espera cobijar. Sin menospreciar a nadie, no es lo mismo una caja nido para un herrerillo, que para una lechuza. Y si uno se mete en páginas que venden cajas nido, alucina con la cantidad de cosas geniales (y caras) que se venden por ahí. Pero tranquila vecina, porque tenemos un modelo básico de andar por casa a partir del cual tienen cabida, con pequeñas modificaciones, una gran cantidad de páridos. Y sí, no es otra cosa que lo que todos tenemos en mente, la mítica Caja Nido tipo Buzón que, salvo pequeñas modificaciones como la espaldera, tanto se usó en épocas del antiguo ICONA. Y es tan agradecida, que incluso la podemos hacer a partir de simples cortes de una tabla de 146x15 cm. Y si no me creen a mí, créanle al Gup Ecologista Xoriguer de Valencia, que es de donde he sacado las medidas que os muestro:

   Según la bibliografía que consultes, las medidas de fondo y altura pueden variar mínimamente, pero el modelo siempre será el mismo dado que lo que estamos buscando es una caja nido genérica de 15x15cm de fondo que pueda ser aprovechada por varias especies típicas. Si tienes claro cual especie abunda en las cercanías, puedes adaptarla un poco más a sus comodidades, ya que con la especie variará principalmente la anchura de la entrada circular que has de poner en el frontal. Así, basándonos en los datos que nos ofrece la SEO/Bird life, en función de la especie elegida podríamos darle a nuestra casita las siguientes medidas:


   Utiliza siempre madera como material básico, tablones de 1,6 / 2 cm de canto serán suficientes. Una vez que ya tienes el dibujo, corta las piezas con una sierra de calar, y lija los bordes y aristas que puedan ser peligrosos para el próximo inquilino. Ahora dale un color neutro (o mejor ninguno), y si quieres protege las piezas con aceite de linaza, que evitará el enmohecimiento de la madera. A la hora de clavar las púas, sé listo y en la medida de lo posible (estoy pensando en los fondos) clávalas en perpendicular al plano que llevaría la gravedad, y si puede ser con cierto ángulo dentro de ese plano perpendicular, mejor que mejor. Así la estructura será más resistente, y durante más tiempo.
   Para poner el tejado, utilizar unas bisagritas clavadas, o incluso utilizar un trozo de cuero grapado como bisagra. También puedes realizar un “cierre de seguridad” con un par de alcayatas redondas o cáncamos parejos, para cerrar su posible apertura con un cordel o cable por encima y que no pueda ser levantado fácilmente por un depredador. También se puede poner una plaquita metálica alrededor de la entrada si se quiere, para evitar la intrusión de picos picapinos, o roedores.

   Una serie de normas básicas a la hora de montar la caja nido son:

   A ti no te gusta el olor a pegamento, ¿no? Pues a ellos tampoco. Intenta usar púas sin cabeza en lugar de adhesivos que pudiesen resultar tóxicos para los pollos.

   Si vas a poner percha bajo el orificio de entrada, haz que sobresalga por dentro también. Esto ayudará a los pequeños pollitos a salir del nido cuando estén preparados para ello.

   No lo pintes por favor, que podría llamar la atención de los depredadores, por no hablar de lo tóxico que desprenden con el calor y la humedad muchas pinturas.
 
   La colocación es fundamental. Huye de la utilización de alambres tensos o similares que puedan a la larga ahogar al tronco en su crecimiento en grosor. Y siempre que sea posible, coloca la caja levemente inclinada hacia el suelo,  para que cuando llueva no les entre el agua directamente en su nuevo hogar. Siempre será mejor un lugar tranquilo que no uno cercano a una carretera o en un lugar muy transitado. La orientación también es importante; intenta no orientarla hacia la dirección en la que localmente los vientos sean dominantes, y en general no lo coloques en orientaciones norte o noreste, o en altos y zonas poco resguardadas.


  Y no te olvides, que tan importante es brindar un hogar a nuestros amiguitos, como llevar un mantenimiento del nido. Con el tiempo, más que una ayuda, una caja nido puede ser una trampa mortal para la pollada, al llenarse de parásitos y otros insectos indeseables. Así pues, cada año conviene revisar el nido para comprobar que éste se encuentra en buenas condiciones, y limpiarlo un poco interiormente para su saneamiento. El mejor momento para limpiarlo es durante la parada invernal, lejos del periodo reproductivo, intentando molestar lo menos posible al inquilino. ¡Y ten cuidado al descolgarla con posibles avisperos o inquilinos sorpresa como ardillas, lirones careto u otros depredadores!

 Tipología: caja Buzón adaptada con frontal abierto.
  
  Ya hemos visto que no todas las especies quieren el mismo tipo de caja nido. Es el caso de especies tales como las lavanderas, los papamoscas, o petirrojos entre otros. Para estos podemos hacer una caja nido basada en todos los principios antes dichos, solo que con la peculiaridad de tener un frontal no ya con un agujero de entrada, sino abierto. Para ello, las medidas serán las que siguen:



   Tipología: otras especies.

   Con este post ya hemos cubierto en gran medida una gran cantidad de especies a las que podremos facilitar la vida y con las cuales pasaremos grandes ratos, aprendiendo unos de otros. Pero hay especies que, por sus especiales condiciones, no se ajustan muy bien a esta tipología general. Por eso, estad atentos al blog porque próximamente hablaremos de cajas nido especiales, por ejemplo para rapaces nocturnas  u otras aves muy especiales que, aunque muchos se froten los ojos de no creerlo, viven entre nosotros. ¡Por no hablar de casitas para ardillas o murciélagos! Todo un mundo este al que apenas nos acabamos de asomar.


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